Cultura Swinger

¿Alguna vez has fantaseado con hacer un trío o intercambiar con otra pareja? Si tú y tu pareja tienen inquietudes en este sentido, aqui les damos algunas claves para que esa experiencia sirva para revitalizar la relación de pareja y no para terminarla.

El mundo swinger es fundamentalmente un ambiente de parejas, parejas muy sólidas, que pueden tener sexo con otras personas, sin que por ello la relación se resienta. Para ello es muy importante la comunicación dentro de la pareja, una confianza total y la seguridad de los sentimientos mutuos.

Para muchas personas es algo inconcebible compartir tu compañero o ver como la persona que amas mantiene relaciones sexuales con otras personas. Ese sentimiento de posesión de lo amado, de es mío y sólo lo hace conmigo, les hace no entender la filosofía swinger.

Se necesita mucha seguridad en la pareja, mucha complicidad y saber amar sin poseer. Para poder decir te amo y te comparto y disfruto viéndote disfrutar, porque sé que a quien amas es a mí..

Las parejas liberales son parejas muy consolidadas, con una gran comunicación que empiezan un camino de experimentación, que viven la excitación de los primeros encuentros, dar rienda suelta a su imaginación, pero siempre compartiéndolo con tu pareja. Esa comunicación reaviva el deseo, intensifica la intimidad y refuerza el vínculo.
Pero no es algo sencillo. Dar rienda suelta a la imaginación es una cosa, y otra muy distinta es llevarla a buen término.

Antes de introducirse en el mundo swinger es conveniente hablar sincera y claramente con tu pareja y llegar a un acuerdo.

UN PACTO DE CONFIANZA

Antes de la primera experiencia en el ambiente liberal es muy importante que se hable con naturalidad y sin presiones del tema.

Es vital que ninguno de los dos se vea forzado por el otro, ni chantajes, ni presiones de ningún tipo, ha de ser un acto voluntario y que realmente apetezca a los dos. Si no puede abrir fisuras en la pareja que tendrán difícil solución.

Lo ideal sería que primero fuerais a un local swinger sólo a ver el ambiente y que os puede ofrecer y apetecer hacer allí pero sin participar en nada.

Por qué antes de participar es necesario hacer un pacto de confianza entre la pareja, sobre lo que se está dispuesto a hacer y a que estas dispuesto a ver hacer a tu pareja. Parece una tontería, pero la energía sexual es muy potente, pero también muy peligrosa y verse en una situación tan delicada excluido, o sentirte abandonada por tu compañero puede ser una experiencia muy dolorosa.

Por eso es imprescindibles marcar los límites de cada uno, en cada una de las posibilidades de contacto, con naturalidad y respetando los límites que pone tu pareja a tu propio comportamiento. Es muy importante respetarlos, que no haya presiones y que si el límite de nuestra pareja nos impide realizar una de nuestras fantasías, lo aceptaremos de buen grado, pues las consecuencias pueden ser desastrosas para la pareja.

Es importante ser claros el uno con el otro e imaginarse en distintas situaciones con distintos sexos y distintos grados de contacto. Cada uno marcara donde está su límite y marcara hasta donde acepta que el otro tenga contacto con otras personas.

Si el limite se queda en caricias y tocamientos con otras personas, no hay problema hay swingers llamados soft, que les gusta acariciar y ser acariciados por terceros, pero prefieren terminar el acto con su pareja. Lo único realmente importante es que la experiencia al nivel que se alcance, sea satisfactoria y gratificante para los dos. Y si uno de los dos declara que sería muy doloroso ver en tal o cual situación al otro…. De verdad…. es mejor no llegar a que se abra una brecha infranqueable en la pareja.

Si la experiencia es excitante y gratificante para los dos… es muy probable que se repita y quizás el tiempo y la confianza os permitan avanzar más.

EL JUEGO MAS MORBOSO

Una vez hayáis marcado los limites estáis preparados ir a un local swinger, sin presiones, recuerda que ha de ser algo que os apetezca a los dos, si no dejarlo para otro día.
Es muy normal estar nerviosos y tener incluso algo de miedo, pero es básico que los dos sintáis que podéis contar el uno con el otro, que estáis juntos en el juego y que en todo momento vais a estar pendientes el uno del otro. Y no para controlar lo que hace o deja de hacer, si no para vigilar que el otro esté bien, no se sienta incomodo en ningún momento y saber que si se siente mal, su pareja va a estar ahí para atenderle.

Una vez dentro del local, en un local swinger se respira buen ambiente y la gente suele ser muy educada y respetuosa. Por lo que si alguien se acerca y no mostráis interés se alejaran sin más.

Es una sensación parecida a esas primeras salidas de ligue de discoteca, pero puede convertirse en un juego muy morboso, sin las frustraciones de la adolescencia…
Estas ligando con tu pareja al lado, en un local pensado para entrar en contacto con oras personas, puedes dar rienda suelta a tus poderes de seducción, miradas, abrir el escote, jugar a seducir, disfrutar de la seducción, mientras alternas miradas con tu pareja, besos o lo que quieras.. No olvides que estas en un local donde el sexo es natural. Y no es extraño ver una pareja haciendo sexo oral o cualquier otra actividad en cualquier rincón…

Disfrutad, seducir y dejaros seducir, sin olvidaros de que es algo que estáis compartiendo con vuestra pareja, y de respetar el pacto al que habéis llegado al menos para esa ocasión.

Y cuando lleguéis a casa, hablarlo con naturalidad, compartirlo recordar los momentos morbosos, los divertidos y los detalles, sin celos, sin miedos, sin posesión… es algo de los dos. Y los dos lo habéis disfrutado juntos. Esto os ayudara a reafirmaros como pareja aunque mantengáis sexo con terceras personas. Y conforme vaya creciendo vuestra confianza, podréis ir permitiéndoos experimentar más fantasías y experiencias.

Puedes llegar a vivir experiencias increíbles, notar como la adrenalina fluye por tus venas, vivir momentos que muy poca gente se permite disfrutar. Pero es necesario tener una muy buena comunicación con tu pareja, una relación sólida y confianza absoluta para vivir la experiencia sin riesgos. Son muchas las ocasiones en la que un miembro de la pareja, se ve forzado a practicar sin desearlo, y esto puede ser muy lesivo para esa persona, para su autoestima y para la pareja. Por eso es necesario que sea no solo voluntario si no que los dos lo hagan de buen grado para disfrutarlo.

UN REMEDIO CONTRA LA INFIDELIDAD

Hay parejas que afirman que es una manera evitar la infidelidad, compartiendo los dos otras experiencias. Reafirman su relación a la vez que evolucionan sexualmente juntos experimentando nuevas sensaciones.

Transformar el miedo en confianza, los celos en placer, la posesión en disfrutar viendo disfrutar.
Lo que permite disfrutar de otros cuerpos y experiencias a pesar de estar casados o tener pareja, compartiendo en lugar de engañando, en lugar de ocultar.

Un camino desafiante, que si sabe vivir en plenitud, garantiza una gran complicidad y solidez en la pareja, ¿Crees que eres capaz?

Estoy interesado, ¿cómo logro que mi esposa se interese en swingear?
(Usamos a la esposa como ejemplo, pero bien puede ser el esposo.)

Esta es probablemente la pregunta más frecuente. En primer lugar, swingear no es atrayente para todos y podría ser que tu esposa sea una de esas personas que no sólo no le encuentran atractivo sino que inclusive lo vean como algo negativo. Pero si realmente piensas que ella podría terminar por disfrutar con ello, te sugerimos que la persuadas lentamente, estableciendo desde el inicio que la amas por encima de todas las cosas y que su decisión debe ser enteramente libre, porque esa es la idea, que tú y ella ejerzan su libertad. No la presiones, sino haz que gradualmente ella se sienta cómoda con la idea de ampliar la relación sexual de su matrimonio más allá de los convencionalismos tradicionales. Fantaseen con ello primero, para que de esa manera, todo sea gentil, amable y con profundo amor, que finalmente, es lo que realmente cuenta en un verdadero matrimonio.

¿ Qué es Swingers ? 

 La palabra “swinger” se refiere a aquellas personas solas o parejas, con una mayor amplitud sexual que el promedio, que deciden ejercer su libertad responsable en relación a su vida sexual. Esto incluye el intercambio de pareja, la práctica de sexo en grupos de tres o más personas y todas las variantes que puedan surgir a partir de ello, dependiendo en cada caso de las preferencias personales. Y aunque muchos (cada vez menos, afortunadamente) confunden la definición de swinger sólo con el intercambio de parejas, cada vez más personas solas de ambos sexos y de todas las edades adoptan este excitante estilo de vida. Esto conlleva casi siempre en el comienzo ciertas inquietudes, y a partir de nuestra propia experiencia intentaremos ayudar en las dudas más habituales de quienes se inician.

Una cuestión recurrente y que genera en principio ciertos malestares y a veces presiones es cuando uno de los integrantes de la pareja desea ingresar en este mundo y el otro integrante se rehusa. En primer lugar, esto no es atrayente para todos y podría ser que tu pareja no sólo no le encuentre atractivo sino que incluso lo vea como algo negativo. Pero si realmente piensas que podría terminar por disfrutar con esto, y lo que sufre son las trabas lógicas del inicio, te sugerimos que la persuadas lentamente, estableciendo desde el inicio que la amas por encima de todas las cosas, que no están en juego los sentimientos de ambos y que su decisión debe ser enteramente libre, porque esa es la idea, que juntos ejerzan el derecho de gozar de la libertad. Fantaseen con la idea de ampliar la sexualidad de la pareja más allá de los convencionalismos, para que de esa manera, todo sea fluido, confiable y con profunda confianza de ambas partes. La conversación y la sinceridad son en este tema fundamentales. La curiosidad también lo es. Vean juntos, por ejemplo, páginas como ésta, despertando la natural curiosidad y, sobre todo, háblenlo mucho y sin vergüenzas. Éste es el punto más importante. Y ante todo, debes interesarte en conocer sus fantasías, sus temores, sus dudas. Explora a fondo su sensualidad así como la tuya y una vez que tengas claro qué podría ser lo más satisfactorio para ella y para los dos, busca medios como éste, donde podrás encontrarte con personas afines y con las mismas inquietudes. Te sorprenderás al ver cuántas personas sienten y piensan lo mismo que ustedes.

Pero es que no sé cómo traer el tema a colación. Temo espantarla.La conversación es fundamental y la falta de ella es probablemente, la causa número uno de problemas en un matrimonio, sea éste swinger o no.

Muéstrale por ejemplo páginas como ésta, despertando su natural curiosidad y sobre todo, hablen, hablen y hablen. Este es el punto más importante.

Bien, parece que a el o a ella le interesó. ¿Qué hago ahora?

Antes que nada, interésate en conocer sus fantasías. Demasiadas parejas tienen problemas graves porque resulta que cada quién busca lo mejor para sí mismo sin pensar en su otra mitad y acaban por convertir su matrimonio en un diálogo de sordos. Explora su sensualidad así como la tuya y una vez que tengas claro qué podría ser lo más satisfactorio para ella, contacta con servicios como éste, donde podrás contactar con personas afines y con las mismas inquietudes de ustedes. Te sorprenderás de ver cuántas personas sienten y piensan lo mismo que tú. Internet es un magnífico medio para iniciar esos contactos a través de intercambio privado de mensajes e ideas, hasta que sientas la seguridad de que un encuentro personal llegará a un feliz término.

¿Qué tipo de persona practica Swinger ?

Gente muy normal y encuentras de todo, desde políticos de alto nivel hasta estudiantes de universidades. El swinger tiende a ser muy abierto, muy poco conservador y no permite que sus creencias religiosas le impidan pasar un buen rato tanto a él como a su pareja -o al revés-. Y encuentras todo tipo también de personalidades: fumadores, no fumadores, deportistas, amantes de la música y de la buena mesa, altos, delgados, bajos, gordos, jóvenes y maduros, lindos y no tanto, atléticos, intelectuales, en fin, toda la gama de posibilidades del quehacer humano.

OK; ponemos un anuncio o contestamos uno. ¿Qué debemos decir?Siempre la verdad. Descríbanse tal y como son y pongan muy en claro qué es exactamente lo que están buscando. Sean específicos aunque para ello no hace falta ser descortés o grosero. Si pones un anuncio, una foto descriptiva hará aumentar las respuestas o no,y no tienen que ser fotos de desnudo o de “acción” si no lo deseas así. Aunque a muchos le parezca lo contrario, erotismo no es lo mismo que pornografía. Trajes de baño sugestivos o lencería fina resultan atractivos para la mayor parte de las personas que podrían contestar tu anuncio. Cuando contestes algún anuncio, no envíes de inicio fotos muy íntimas ni tu número de teléfono hasta convencerte de que la o las personas del otro lado son reales y son bien intencionadas y honestas. Hay personas que lo único que quieren es coleccionar fotos sexys o intercambio de correspondencia “caliente” sin comprometerse a la acción en vivo; es cuestión de preferencias personales.

Contestamos nuestro primer anuncio. ¿Cómo hacemos la primera cita?

Te recomendamos pongan un lugar neutral (un restaurante o café). Esto te da la libertad de decir “No, gracias” y darte la vuelta si las cosas no funcionaran como es debido. Previamente, acuerda con tu pareja un código de “beisbolista”: que tu esposa pida otra copa significa sí, que te diga que tiene que hablarle a la niñera o a la hermana significaría que no, que se acomode un arito quiere decir quizás, y así por el estilo. Sean puntuales -las buenas maneras son muy importantes para disipar tensiones y hacer que todo mundo se sienta más cómodo- y sean muy específicos en las señas personales de cada quién para encontrarse -modelo o tipo de automóvil, vestido, etc.- aunque probablemente para ese momento, sepan mutuamente por las fotos como son físicamente.

Ya nos entrevistamos y todo parece estar bien ¿ Qué sigue ?Si todos están de acuerdo -recuerda, NO es NO todo el tiempo- hablen libremente de las reglas del juego. No permitas que la natural timidez deje asuntos pendientes que más tarde puedas lamentar. Recomendamos ampliamente el uso de hoteles o departamentos contratados expreso para este tipo de actividades, en lugar de llevar a extraños a tu casa. Ya después, el tiempo dirá, pero no necesariamente querrás compartir con tus nuevos conocidos más que un buen rato en la cama. Póngase de acuerdo en los detalles: un cuarto para todos o un cuarto para cada pareja, uso obligatorio de profilácticos-altamente recomendable-,no a la droga, tiempo para las actividades, etc.

 Soy solterito o quiero swingear sólo. ¿Encontraré algo para mí?

Para muchos swingers, este estilo de vida es algo más que el contacto físico, es algo casi filosófico. El compartir a la pareja es una cuerda con dos extremos y las personas solas tienden a ser un poco egoístas y más dispuestas a recibir que a dar, sin que esto sea una norma general.

Muchas veces los solteros tienden a presionar las situaciones (“A lo que venimos ¿no?”) o a cortejar descaradamente a la dama sin tener en cuenta los sentimientos de su pareja. Muchos varones tienen fantasías de ver a sus esposas hacer el amor con otros hombres, pero en ello va una mezcla de excitación y de celos. Si eres soltero y quieres proponerte como opción para estos tríos, debes tener en mente que eres un invitado y que debes respetar las normas de tus anfitriones, cualesquiera que éstas sean. Es la única manera en que no sólo podrás disfrutar, sino que al proporcionar placer a los demás, acabarás por ser invitado a más experiencias de este tipo.Ahora bien si eres mujer y más o menos joven, entras dentro de lo que llamamos “el sueño del mexicano”: hacer el amor con dos mujeres al mismo tiempo. Cada vez más mujeres -casadas y solteras- resultan tener inquietudes bisexuales, lo cual abre también otra vía altamente estimulante para encuentros satisfactorios para todos. Una vez más, una actitud abierta, honesta y franca, allana todos los caminos.

¿Y los contagios de enfermedades? Contra lo que muchos podrían pensar, el medio swinger parece estar en el grupo de población con menos enfermedades de transmisión sexual, precisamente por ser llevado este estilo de vida por personas de alto nivel educativo promedio. Recuerda pórtate mal y cuídate mucho.

 

¿Qué otro tipo de riesgos puede haber por este tipo de contactos? El primero y más usual -aparte obviamente de las enfermedades de transmisión sexual- es “el chanta”, personas no honestas o mal intencionadas. Hay personas que, por ejemplo, se proponen como pareja swinger pero en el momento de la cita resulta que, “mágicamente”, la esposa no pudo llegar o no tuvo con quién dejar a los niños. Y también existen los conspiradores, swingers solteros de ambos sexos que se hacen pasar como pareja o matrimonio para engatusar a los novatos. Por ello, insistimos, es conveniente reunirse en un lugar público sin compromiso formal para nadie y conversar, mucho; de ese modo, cualquier sospecha puede ser desechada…o confirmada. Y por último, están los bromistas, aunque éstos son relativamente raros en la Internet por el hecho de que siempre sabrás de dónde te llegó un mensaje, aunque debemos prevenirte que con la proliferación de redes en las grandes compañías, suceda que te lleguen mensajes enviados desde una dirección de correo electrónica que no es necesariamente privada. Por ello, recomendamos que tu primera réplica sea exploratoria hasta que certifiques que la otra persona es real y no un “chanta”. PIENSA MUCHO ANTES DE DAR TU TELEFONO O DIRECCION DE TU CASA.

Mi esposa o yo estamos un poquito pasados de peso. ¿Debemos reducir de medidas para poder swingear?No estaría mal, por cuestiones de salud personal y autoestima, pero no permitas que esos kilitos de más te detengan en la exploración de su sensualidad. No es improbable que encuentres parejas o personas solteras más que dispuestas a pasar un buen rato con ustedes sin que las “llenitas” les estorben, aunque sí debemos decirte que los matrimonios delgados y bien proporcionados son los más solicitados.

¿Cuál es el secreto para llevar una vida swinger exitosa?¡Comunícate! Habla con tu pareja, conversa con otros swingers y sé tan atento y cortés con tu esposa como lo debes ser con la otra pareja. Según estudios recientes llevados a cabo en la Universidad de California (USC), el 85% de las parejas swingers entrevistadas refirieron haber mejorado de una forma notable su relación de pareja después de iniciarse en este estilo de vida, tanto en lo sexual como en lo afectivo, sus relaciones sexuales de pareja, aun después de años de casados, tienen una frecuencia de cuatro veces por semana, muy superior al promedio en los Estados Unidos y muchos describen su relación personal como más cálida e íntima, al haberse convertido en “cómplices” además de esposos. Y es natural, porque si una pareja puede discutir abiertamente su vida sexual, es lógico que puedan discutir -y solucionar- cualquier otro problema de la vida cotidiana en común. Pero es importante poner énfasis en lo siguiente: Si una pareja tiene ya problemas graves, el swingear no es la solución.

El estilo de vida swinger es para parejas que se aman, que se aceptan como son y que tienen consideración del uno por la otra.

kathy